Skholè

Fue el sociólogo Pierre Bourdieau quien rescató la definición griega de la skholè como el tiempo libre de presiones del mundo que hace posible una relación libre y liberada en función de nuestras necesidades. Se trata de una condición necesaria para la existencia de todo campo intelectual (desde la filosofía hasta el oficio artístico), ya que es en este espacio donde nos mostramos como realmente somos. Ea, pues, aquí comparto mi "skholè"

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ROMPECABEZAS: Manual para empezar a armar un puzzle

Revisando diferentes páginas web's dedicados a los fanáticos de hacer rompecabezas/puzzles/jigsaws... encontré una serie de tips que aprovecho para agrupar y enumerar, a fin de facilitarle la tarea a quienes decidan intentar adentrarse en este maravilloso mundo.

1.– Aunque parezca obvio, lo primero es elegir un puzzle que realmente te guste, ya que eso añadirá una motivación añadida a la tarea. En el mercado hay miles de opciones, estilos, tipos... y te gustarán muchos, pero lo ideal es escoger aquél que realmente deseas tener y vaya más acorde con tus gustos.

2.- Escoger el tamaño con cuidado. La tentación siempre es sentirnos embuidos por esa energía extra que surge cuando decidimos asumir un nuevo reto y optamos siempre por el más grande, el más complicado, el más-más... ¡cuidado! Si realmente queremos tener una primera experiencia placentera con este hobby, lo ideal siempre es comenzar modestamente hasta que le agarremos el "tranquillo". De lo contrario, acabaremos en poco tiempo frustrados y con una sala entera con piezas de puzzles esparcidas por doquier...

Luego también se añaden otros aspectos prácticos como ¿dónde ponerlo?, ¿lo enmarcarás para colgarlo o simplemente lo volverás a meter en su caja para armarlo en otra oportunidad?, el precio (del puzzle y del marco, si lo habrá), etc.

Mi recomendación es empezar con puzzles de 500 piezas (si nunca has tenido la oportunidad de hacer uno de piezas pequeñas) y luego ir a los de 1000 piezas. Estos últimos son los más comunes, ya que están en el punto intermedio entre tamaño, precio y dificultad.

3.- Una vez comprado el puzzle, lo que hay es que planificar. Como va a ser una tarea que nos ocupará un buen tiempo, debemos escoger un lugar en el que podamos trabajar tranquilos. Una buena iluminación y una superficie plana y dura son imprescindibles. Si la intención va a ser enmarcarlo, lo mejor es armarlo sobre una cartulina gruesa que podamos trasladar fácilmente. Lógicamente, ésta ha de ser un poco mayor que el tamaño del puzzle.
Las piezas también necesitarán su propio espacio, ya que estarán clasificadas (como veremos más adelante) y, ya sea que las guardemos en cajas, bandejas, potes, etc., debemos tenerlas a la mano.

Actualmente, existen en el mercado muy buenas opciones para almacenar los puzzles que estemos haciendo. La primera opcón y la más sencilla es el roll up o tapete enrrollable. Existen muchas casas que lo comercializan, y el concepto es muy sencillo, tan sencillo que -incluso- yo me lo he hecho en casa. Se trata de un gran tapete de fieltro enrrollado en un tubo (puede ser de esos tubos portadocumentos que venden en las librerías y mientras más grueso, mejor) que se fija con dos cintas. Se suele usar fieltro verde: primero, porque la tela "adhiere" mejor las fichas y, segundo, porque se considera que el fondo verde ayuda a resaltar los espacios vacíos. Es una solución práctica y que funciona:


Sin embargo, personalmente, se me hacía un poco engorroso, no tanto por el puzzle en sí como por las piezas sueltas que no siempre terminaban como las había ordenado. Además, la adherencia del fieltro está genial para las piezas, pero difculta la labor de trasladar el puzzle armado a un marco. Por este motivo, suelo hacer el puzzle sobre una hoja de papel bond del tamaño del puzzle que coloco sobre este tapete.

Hace un par de días me compré el Ravensburger store en Puzzlemania: ¡una maravilla!. Se nota que está diseñado por una casa especializada en este pasatiempo. Todos los detalles me parecen impecables. Lo único es que sólo sirve para puzzles de hasta 1000 piezas, por lo que si queremos hacer alguno más grande, hemos de recurrir al tapete mencionado anteriormente.

4.- ¡Y comenzamos!. Lo primero de todo es clasificar las piezas (es que esto de hacer rompecabezas es lo que tiene: te enseña a ser ordenado y paciente). Hemos de detenernos un momento, observar la imagen  y pensar cuál sería la clasificación más conveniente. Lo recomendable es identificar aquellas figuras o colores diferentes que resaltan sobre el resto y establecer esta clasificación como punto de partida.

La regla fundamental es comenzar a armar por los bordes, es decir, aquellas piezas del puzzle que tienen un extremo complatamente recto. ¿Por qué?: son fácilmente identificables y nos ayudarán a delimitar nuestro espacio de trabajo. De esta manera, ya tendríamos otro grupo de clasificación.

Hay quienes también clasifican por formas. Yo suelo reordenar por este criterio en la última fase del puzzle, cuando las piezas son muy parecidas pero los espacios vacíos me dan "pistas" sobre las caraterísticas de la pieza faltante.
  La mayoría de los rompecabezas tiene un número definido de diferentes formas. Éstos son algunos ejemplos de los más comunes:
 (imagen tomada de http://www.taringa.net)
Y así vamos...esta pieza en este grupo, ésta en este otro...

5.- Montamos los bordes y, a partir de aquí, la estrategia varía según cada quien. El método que yo suelo seguir es tratar de componer las figuras o las zonas diferentes del puzzle y luego dedicarme a las zonas más complicadas (fondos muy homogéneos, piezas sin detalles, etc.). Para ello, me guío del modelo (imagen de la caja), localizo la pieza y la ubico dentro de mi marco de trabajo.

Hay una técnica conocida aunque muy poco utilizada y es la de reconocer los patrones de corte. Cada casa especializada en la elaboración de puzzles,corta las piezas siguiendo unos patrones. Por ende, si tenemos un puzzle de la misma marca, basta con armar nuestro puzzle nuevo encima, para saber la forma que tiene la pieza faltante. Asimismo, si se trata de puzzles realmente grandes, el patrón suele repetirse cada cierto tiempo, por lo que, una vez identificado, basta seguir el patrón de aquella parte del puzzle que ya hallamos terminado.

Siguiendo esta línea, otra opción es la que nos cuenta este forero y es calcar el patrón con un lápiz en un papel, y colocarlo como base:


Luego, tenemos aquellas que surgen espontáneamente, como la de Suso, quien nos la comenta en este foro.

En algunos puzzles también es posible encontrar piezas con formas muy raras y diferentes del resto. Son las llamadas cremalleras y suelen utilizarse para unir dos patrones diferentes. Por tanto, si identificamos estas piezas, también pueden convertirse en otro punto de referencia.

6.- Tómate tu tiempo. No es una carrera y la rápidez se va adquiriendo con la práctica. Es una experiencia relajante y cuyo disfrute está sobretodo en el proceso, más que en su final. A veces podemos estancarnos, otras ir más rápido... lo importante es disfrutarlo.

7.- Una vez concluido el puzzle, debes decidir cómo almacenarlo. Si deseas volver a guardarlo porque no tienes espacio para colgarlo, una buena técnica por si algún día decidieras recuperar el esfuerzo invertido es numerar las fichas por detrás. Así, si algún día quieres volver a verlo armado, simplemente debes colocar las fichas en orden correlativo, darle la velta y ¡voilà!

Si deseas hacer gala de tus habilidades, enmarcarlo suele salir menos costoso de lo que piensas y la verdad es que, una vez acabado, estos puzzles son realmente decorativos. Por ello, lo primero que hay que hacer es pegar las piezas. Existen varias técnicas: 

La primera y más conveniente es utilizar los pegamentos especiales que venden para este tipo de tareas. Algunos puzzles ya vienen con un sobre que te permite preparar el engomado en casa. Otros pegamentos se venden en las tiendas especializadas. El pegamento se coloca por encima de la imagen (sí, la primera vez da como un poquito de "yu-yu"), procurando que se esparza homogeneamente y, sobre todo, que penetre entre las rendijas que forman las piezas. Algunos pegamentos son blancos: no te preocupes, al sercarse se volverán transparentes. Dichos pegamentos, también están elaborados para proporcionar brillo y una capa protectora, por lo que, si consideramos que su precio no es tan elevado, vale la pena decantarse por esta opción.

 Video-tutorial de los amigos de Puzzlemania.net

Hay quienes utilizan otro tipo de pegamentos: la cola blanca (esa que todos usamos para el colegio), la cola de zapatero y otras conocidas marcas comerciales. En mi opinión, la cola blanca sirve, pero las piezas no quedan con brillo. Además, debe esparcirse cuidadosamente, ya que si no está repartida de forma homogénea, se nota. 

El resto de las opciones son para pegar las piezas por la parte trasera, es decir, por la que no contiene la imagen. Esto conlleva ciertos riesgos que, en mi opinión, no se debieran de asumir, considerando el esfuerzo invertido y lo que cuesta comprar un frasco de pegamento especial.

Y ya está! Listos para otros retos! Es una actividad totalmente adictiva, así que luego no digan que no se los advertí ;-)

Fuentes: 
http://www.puzzletron.org/es/consejos-para-montar-un-puzzle 
http://www.ehow.com/how_2042068_select-helpful-jigsaw-puzzle-techniques.html
http://www.taringa.net/posts/imagenes/3305040/el-puzzle-mas-grande-del-mundo-_como-lo-arman_-impresionante.html 
http://www.youtube.com/watch?v=yZsdFWEQlvk&feature=related

ROMPECABEZAS: Una afición, una adicción...

No puedo esconderlo: ¡me encantan los rompecabezas!. Me encanta sumergirme entre las piezas, los colores, las formas... ir componiendo mientras el tiempo se detiene. Y ese momento sublime, indescriptible, el de colocar esa última pieza que te hace sentirte tan creador como el autor de la obra.

Ya hace unos cuantos años que me dedico a coleccionarlos. Recuerdo que cuando era muy niña no me resultaban tan atractivos. Esas piezas gigantes y tan obvias. Los resolvía rápido y lograban capturar mi atención sólo unos minutos.

El primer GRAN puzzle que vi se lo regalaron a mi hermano cuando tenía 6 años (yo soy un año mayor que él). Era de una moto roja sobre un fondo azul y con esas piezas tan pequeñitas. Comenzó la familia a armarlo con entusiasmo, pero, dado lo complicado de la tarea, mi hermano y yo desistimos rápidamente, dejándole la labor a mis padres. Me intrigaba cómo algo a lo que había que dedicarle tanto tiempo pudiese gustarles. Y así pasaron minutos, horas, días... hasta que al final lo completaron.

Fue años después, ya estudiando en la universidad, cuando vi un rompecabezas con un paisaje que me cautivó y decidí comprarlo. Esta vez, fuimos mi hermano y yo quienes emprendimos la tarea de hacerlo. Había unas montañas, un lago y miles de flores amarillas... Recuerdo que en mitad del proceso nos fuimos de paseo a una ciudad cercana, y en el camino nos topamos con miles de flores silvestres ¡amarillas!, como las del rompecabezas. Mi hermano y yo al verlas nos vimos con cara de asombro y sin mediar palabra, comenzamos a reirnos. Los dos teníamos la mente en el mismo sitio.

Entonces, decidí tomarme la afición en serio. Fui a una casa especializada y compré "La danza de los aldeanos" de Rubens.



Estaba prendada. Contaba las horas para salir del trabajo e ir a hacer mi rompecabezas. Rechacé varias salidas a tomar una copa por tratar de acabar lo que había comenzado. Estaba totalmente hipnotizada con todos los detalles del cuadro que iba descubriendo.

Mi alegría fue inmensa cuando pude ver este cuadro personalmente en el "Museo del Prado". Me lo conocía de memoria, pero nunca lo había visto realmente. En su página, el museo publica una audioguía de la obra (sólo debes hacer click en el "play" de la esquina superior derecha para comenzar a escuchar la explicación).

Por otra parte, puedes ir "matando el gusanillo" en el siguiente enlace:  Puzzle La Danza de los Aldeanos de Rubens.

Al de Rubens, le siguieron unos cuantos más... y cada vez que viajo o visito algún lugar, intento conseguir el rompecabezas que me recuerde ese sitio. Pero esas historias ya las iré contando, así como todas aquellas cosas que me resulten curiosas o interesantes de este apasionante hobby...

¿Y tú?, ¿recuerdas cuál fue tu primer "gran" puzzle?

Ficha:
Título: La danza de aldeanos (1635)
Autor: Peter Paul Rubens
Número de piezas: 1000
Medidas: 67,7 x 47,7 cms.
Casa:Educa